Pierre Javelle y Akiko Ida construyen un mundo en miniatura, valiéndose de todo tipo de manjares y unos personajillos a escala adecuada:
Nada que ver con esta obra de Theo Mercier, Le solitaire, hecha con espaguetis:
o con estas esculturas de chicle, obras de Maurizio Savini:
El vendedor de chucherías de su calle debe estar encantado.
Y a propósito de vendedores, siempre hay alguno con alma de escultor, la prueba de ello:
La fruta también da mucho juego:
Dan Cretu es el autor de esta grácil y vitaminada bicicleta:
y Martin Roller de este globo terráqueo:
Voy a terminar con una obra sutil y de gran belleza, las composiciones que el artista y escultor Motoi Yamamoto hace con sal:
Felices pascuas. Disfrutad de las comidas y sus formas.
...aunque después nos encontremos esto:
Obra de Zejer Reyers




























































